viernes, 10 de marzo de 2017



Mis pájaros

Y los llevo aquí en la garganta.
Anidados los llevo dentro,
a todas partes
en las paredes de los pómulos.
Y todos dicen algo que yo pienso
cuando mi voz no suena
y los demás
piden que hable más alto.
No quiero
despertarlos cuando grito;
prefiero estar, guardarme ese silencio.
Porque los llevo aquí conmigo,
siempre tan solos…
me suben al cerebro,
hablan, mecen mi paso.
Los llevo dentro a todas partes
en las paredes de los pómulos.
Y todos dicen algo que yo pienso.

Susurran a mis nervios
despiertan los caminos,
mis pensamientos. Se acurrucan
como si fuese albero tibio.
Cuando mi voz no suena
y los demás
piden que hable más alto.
No quiero
despertarlos cuando grito;
prefiero estar y no, ausente,
guardarme ese silencio.
Porque los llevo aquí conmigo,
siempre tan solos…

Patricia Luque



Sin vergüenza

No culpo a tanta soledad, y sin embargo
se fueron los muchachos y los perros.
Sobreviene el silencio, irrumpe grave
con un dolor que alivia y que libera.

La música recuerda, se propasa
en cada roca humilde de tu cuerpo.
Observo y vas con tantos sueños míos
dormidos en la espalda, cogidos a tus manos.
Como si me entendieras te has marchado.

Tan de mañana. Donde el cuerpo fijo
atemperado duele, sombra y sol,
como una lima de cristal agudo
desde un principio que no tiene nombre,
que pasará con fechas de los otros.

Y sólo queda desterrar al tiempo
Con un mirar cansado que derriba
morirnos por vergüenza, desde cuándo...
desde cuándo morirse
es más que un… -verso-
si eres la vida de los vivos, de mis huellas
este sol maldito y agrio.
También mi voz.

Aunque ya como ayer no esté contigo,
morirnos por vergüenza, los poetas,
desde cuándo…

Patricia Luque